Anthony «Tony» Borden Ward es mucho más que un modelo: es un ícono sexual viviente. Nacido el 10 de junio de 1963 en Santa Cruz, este bombón californiano fue descubierto a los 18 años y en poco tiempo se convirtió en la fantasía masculina del mundo de la moda.
Con su cuerpo esculpido, mirada intensa y actitud de chico malo, Tony se volvió una leyenda. Ha trabajado con los fotógrafos más grandes – Herb Ritts, Greg Gorman, Karl Lagerfeld, Steven Klein, Steven Meisel – y nos ha regalado algunas de las fotos más calientes de la historia. Su cuerpo perfecto ha sido imagen de Calvin Klein Underwear, Chanel, Dolce & Gabbana, Diesel, Fendi, H&M, Hugo Boss… y esas campañas de Calvin Klein en calzoncillos son puro material de fantasía gay.
Madonna también lo convirtió en ícono erótico en los videoclips “Cherish”, “Justify My Love” y “Erotica”, además del libro Sex de 1992, donde Tony aparece completamente desnudo y tatuado, mostrándose sin pudor.
También actuó en la película de culto gay Hustler White (1996), mostrando su lado más erótico y masculino.
Hoy, con más de 60 años, Tony sigue siendo una fantasía viva: sexy, tatuado, maduro y cada vez más caliente.














